TERCIA LA HIEDRA
Desde el interior hacia ti se acortaron
las distancias y palabra tras palabra,
en ambos sentidos, saboreamos nuestra piel
en su más sencilla esencia
Y aún así todo lo dejamos atrás.
¿sientes como ya va fluyendo lenta tu alma?.
Sin rozarnos, apenas sin rozarnos,
a la misma vez, nuestra aparente caída dejó
de ser una trampa misteriosa para convertirse
en la palabra más mortal, que nos acompañaba,
si, pero te preguntaste ¿para qué?
“Más despacio, más despacio vencerás al miedo, amor.”
La tentación me quemó por dentro, si,
pero el mismo frío me sometía con su tierno diálogo.
Abre el Gozne de tu ambición.
Tercia la hiedra.
Comentarios
Publicar un comentario