COMO EL VUELO VA A UN LATIDO
En el cielo de tu mano agitas una flor ; jamás se marchitará, pues son tus manos sus caricias. Ya se aquieta el cielo. La hierba no se mueve, sólo tu mano. y susurras... son tus mudas confidencias las que atraen la lluvia que viene del húmedo norte al mojado este. El corazón acude al primer signo, como el vuelo va a un latido.