PALABRAS QUE SÓLO SON MÍAS

 


Ave poema, hoy comenzamos como ayer, 

vuelven a ser hielos las fauces negras de la nada.

Nada, como los días que no son posibles.


Nos abandonará el aroma de la mar

 y sobre su ala mojada, el aroma  quiebra

 el vuelo de las gaviotas heridas.


Hoy se mueven en el  viento como

 las copas en los árboles,

Ayer las ví preparándose en la aurora

 constante, sin variar su rumbo.


Ave poema, duerme entre mis cenizas, 

que ya amé lo suficiente como

 para ser grano de arena en el desierto.


Suena profunda la sinfonía de ayer y hoy 

en el poema me desvisto vestido en mi vida 

como cuando me dieron ellas su luz.


En este final podrás decir que también

aparece algo distinto, pero sólo estoy sólo

 y estas palabras sólo son mías.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EN EL FONDO DE MIS MANOS

LA LUCHA ES CIEGA

DEJAD QUE SIGA VIVA MI LOCURA