LAS AVENTURAS DE NAÍS EL ELFO - PRIMERA AVENTURA -NAÍS EN BUSCA DE LA PLUMA DE LA ISLA ESMERALDA
Las aventuras de Naís, el elfo
PRIMERA AVENTURA
NAÍS EN BUSCA DE LA PLUMA DE LA ISLA ESMERALDA
En las orillas de una playa desierta se encuentra descansando nuestro amigo Naís, reposa y descansa tras de un largo viaje ya recorrido.
Naís, se encontraba sentado al lado de su, en esta historia, mágica tabla, pues juntos pretenden llegar a la isla esmeralda y la fuerza que comparten será su impulso.
Naís, es el hijo de la dama del bosque (Xackié) la que vive en la casa de la expresión, una casa situada en la montaña, allá por aquellos montes de la sabiduría. Dice la historia del lugar, que todos y todas las criaturas mágicas y no mágicas del bosque, andaban siempre en esta casa para expresarse, encontrando bienestar y paz al salir, pues la magía de la sincera expresión, era la energía que todo lo movía en esa casa.
Por aquellos lares y en aquellos tiempos, como no, también andaba una bruja, la llamaban la Bruja inexpresiva, que buscaba siempre forma de hacer que todo ser viviente o andante, dejara de expresarse y así no encontrarán amigos y amigas por el resto de los tiempos, puesto que anulaba sus emociones y nada podían expresar, les anulaba.
Fue por este motivo que Naís - nuestro amigo el elfo - se encuentra muy aplicado en esta historia, pues la Bruja (Inexpresiva) promovida por la envídia conjuró un encantamiento para que todas las criaturas del bosque quedaran mudas y no tuviesen el ánimo para relacionarse, desde ese día andaban desdichados, sin paz y sólo preocupaciones en sus vidas, no así Naís y su madre (Xackié) a quienes no llegaba jamás encantamiento alguno de la bruja, pues la esencia de sus corazones era la magia de esa casa, les protegía.
Así las cosas, Naís, El elfo - nacido de (Xackié) y del dios del viento, aquí lo llamaremos ElVenthor dijo..
- Madre, las cosas no pueden quedar así, tú eres la dama del bosque y vivimos en la casa de la expresión, ¿qué podemos hacer?.
Xackié, quedó reflexiva con rostro contrariado por unos pocos segundos…. Pues amen de ser el más bello ser existente que jamás halla vivido en el mejor de los bosques, era un hada del bosque prodigiosa experta en conseguir pócimas para remediar los encantamientos de cualquier bruja insana y después de pensar un buen rato, exclamó Xackié.
- Ya está!! Crearé una pócima en contra del encantamiento de la bruja inexpresiva, para ello, Hijo mío, deberás de ir en busca de una pluma mágica, será ella quién nos indique el camino a seguir para poder conseguir los ingredientes que me faltan, pues para preparar esa pócima mágica y así deshacer el encantamiento, necesitamos unos ingredientes que por aquí no se dan. Para que todo vuelva a la normalidad, debemos de encontrarlos y será la pluma quien nos indique la dirección en donde poder encontrarlos, hasta entonces ninguna de las criaturas de este bosque podrán volver a expresarse.
- Si madre, haré lo que me mandes, bien sabes, que siempre he sentido que llegaría el momento de partir en busca de emociones y aventuras.
- Si hijo, así pues para encontrar esa pluma, tu primer viaje será llegar a la isla esmeralda situada en el centro del océano de los mil vientos, antes de llegar deberás de sortear muchas y difíciles pruebas, más será tu valentía y el coraje de tu buen corazón, la que te permitan llegar, cuando llegues a la isla esmeralda, deberás de encontrar el árbol de las plumas de la orientación, coge una y regresa, así podremos encontrar el resto de ingredientes; para encontrar el árbol deberás de concentrarte en los impulsos de tu corazón, de esa forma, el árbol se iluminará y se hará multicolor, podrás encontrarlo sin dificultad.
Y así, recordando las palabras de su sabia y amada madre, después de recoger los frutos y frutas del bosque que le había preparado Xackié, partió en su viaje montado en su tabla y moviendo sus brazos cual la misma brisa que cabalga por las olas del mar y diciendo las palabras mágicas "Amiga mía, Te mueve la casa de la expresión" despegando con su tabla desde la orilla hacia el mar con la velocidad de los delfines.
Ya en el mar, sintiendo la vibración de las olas y el viento húmedo, se concentró para no topar con ningún obstáculo. A la misma vez que le salpicaba el agua salada del mar, sentía el olor de su profundidad, sonriendo convencido que pronto llegaría a su deseado destino.
La dirección de los vientos del mar iba cambiando y a lo lejos se divisaba una gran tormenta, pero a Naís con su tabla nada, nada, ni nadie le asustaba.
"Vamos amiga mia, vamos hacia la tormenta, sorteemos la ja ja".
Y así fue, como ni con tormenta, ni con vientos huracanados, ni con trombas de agua, ni con olas gigantescas, dejaba de disfrutar de ese magnifico viaje y con esa energía, ambos se impulsaban con más fuerza y con más fuerza.
Ya traspasaron la linea final de la tormenta y...
"wau, fantástico, ha sido muy divertido ¿verdad amiga mia? ja ja"
… prosiguiendo con más fuerza en su velocidad, como si se retroalimentarán de las dificultades y el éxito fuera la recarga de su combustible.
Ya a lo lejos divisaron una isla, ¿sería la isla esmeralda? ¿cómo saberlo? Bien fácil, recordó otras palabras de su madre " Naís, sabrás que es la Isla Esmeralda, pues será la tabla mágica la que te acercará lentamente a la isla, para ello deberás de preguntarle si es o no es la isla esmeralda"
"Amiga mía, dime ¿es esta la isla esmeralda?"
La tabla no tomaba dirección, ni camino quedó quieta en el agua tranquila.
" Gracias amiga mía, sigamos bordeemos la isla, veamos si hay algo que recoger para alimentarnos y proseguir el viaje"
Sin más dilación, a media marcha rodaron por los alrededores de la isla y en uno de sus reconocimientos, en una cala de la isla había atracado un barco. Parecía que era un barco antiguo de los antes, de aquellos que partían sin destino fijo, desde un puerto al que ya no se retorna jamás.
Naís cada vez quería saber más de aquel barco, su curiosidad avanzaba a la par que él, acercándose con determinada observación, llegó y pudo comprobar que estaba anclado, sin que al parecer hubiera nadie en él. Así pues, con su característica impulsividad, subió por una escalera que bajaba del barco - como si alguien ya antes la hubiera dejado para volver a subir.
"bien mi querida tabla, ves a la orilla y espérame allí, luego te llamaré"
Así hizo su querida amiga y compañera de viaje.
"Parece desierto el barco, aunque tengo la sensación que por aquí anda alguien”
y terminando de decirlo, zash!! Se le avalanzó un mono vestido de pirata.
" ¿pero que haces? - dijo Naís con fervor - no vengo a hacerte daño, solo quería saber si había alguien aquí - Respondió después del golpetazo que le pegó.
"¿ah no? todos dicen lo mismo" - replicó el mono, medio enloquecido.
"Pues no sé yo quienes pueden visitar tu barco, pero deben de ser pocos y nada bien educados, mi nombre es Naís y ¿tú como te llamas?"
"Me llaman Hakim y desde ya hace mucho tiempo vengo a ser un mono"
"¿Qué quieres decir?"
"Si, amigo si, si quieres saber el porque, te lo contaré"
"pues claro, amigo mío, cuéntame para ver si yo pudiera hacer algo de bueno por ti"
La historia comienza así…
Un buen día partimos desde un puerto sin destino, pues eramos piratas dedicados a las artes del abordaje y en uno de nuestros encuentros fuimos apresados, pero por poco tiempo, puesto que como buenos piratas que éramos, nos hicimos nuevamente con nuestro barco y zarpamos nueva la mente, no obstante antes de zarpar, los pobladores de aquellos puertos nos hicieron saber que había una isla denominada la Isla Campanario, una isla llena de tesoros, los mejores tesoros que cualquier pirata pudiera desear, eso si, uno de los más viejos nos hizo entrega de un mapa aunque sin atender a lo que antes nos advertía.
"Tomad este mapa os lo entrego puesto que yo ya sé que no podré llegar a la Isla Campanario, llegue tarde a lo que fue el mayor de mis sueños , llegar a Isla Campanario como buen pirata que fuí, por eso, por que mi experiencia me lo permite sé que tú podrás llegar pues eres bravo, valiente y despierto, pero sólo te hago una advertencia, cuidado pues dicen que en la isla existe un campanario que suena, sólo escúchalo y no admires su belleza, pues desde que llegas la percibes y dicen que sino eres alma pura no debes de levantar tu mirada para poder admirarlo, siendo que es el mayor tesoro que se puede conquistar y por siempre quedarás encantado en animal alocado y salvaje”
Marchando le dí las gracias, pero no tuve en cuenta sus expertas palabras y me despedí diciendo que ningún encantamiento podría conmigo, el hombre contrariado por que pudo comprobar que no escuchaba, se despidió de mí con buen gesto, aunque entristecido.
y así concluye mi historia - Naís entonces replicó :
" ¿ y porque no paraste cuenta en lo que dijo la experiencia del anciano?"
" pues porque era joven, capitán y pirata, y además ya por aquel entonces algo alocado”
" ¿y como sucedió todo?"
Después de partir con el mapa mi tripulación y yo nos pusimos dirección a la isla campanario, pasaron meses y meses de un lugar para otro, siguiendo el mapa lo conseguimos.
Cuando llegamos, anclamos nuestro barco, aquí donde lo ves y quedamos fascinados por la belleza de la isla ya sabíamos que era la isla, puesto que el anciano también nos había indicado como identificarla:
"Cuando llegéis a la isla campanario, sabréis que es la isla campanario puesto que si alzáis la mirada podréis ver en lo alto de la montaña, una cima en la que hay un campanario y en él veréis una campana, esa campana suena cuando alguien llega a su orilla”
Y así fue, nada más izar el ancla, levantemos la mirada y vimos lo que nos dijo el anciano, pudimos apreciar como en la cima había un grandísimo y precioso campanario y así fue como cuando al levantar la mirada pudimos observar maravillados su encanto y al tocar la orilla comenzó a sonar tan dulcemente que nos quedamos abobados mirándola, desde entonces hasta ahora, me veo en esta condición, la de mono alocado"
Y al final de la historia, Naís realizó su última pregunta:
¿Y el resto de la tripulación? ¿En que se convirtieron?
El resto de la tripulación, algunos en focas otros se convirtieron en tortugas y van y vienen, vienen y van.
Ya Naís sabía que no estaba en la Isla Esmeralda y sí en Isla Campanario y sin pensárselo ni un instante alzó la mirada y pudo contemplar la majestuosidad de su campanario.
Naís escuchó con atención toda la historia y recordó que el viejo y sabio pirata que nunca más pudo llegar a la Isla Campanario le dijo a Hakim “dicen que sino eres alma pura no debes de levantar tu mirada para poder admirarlo” y sin pensárselo ni un instante Naís levanto su mirada pues él ya sabía que él si era alma pura.
Transcurrió un tiempo en el cual nada se oía, si quiera al mono hakim, quien andaba ya subido de vela en poste, de poste en vela, continuando su vida como lo que le había tocado ser, un ser alocado.
Después de transcurrido un instante, si que comenzó a sonar una dulce música, dulce sonido mágico y entonces Naís bajó su mirada hacia si mismo y ya paró cuenta de lo que le había dicho el mono y se volvió a mirar extrañado puesto que seguía siendo Naís "el Elfo" y así despidiéndose del mono agradeciéndole el golpetazo que le dió sin más, llamo a su tabla.
"Ven amiga mia, sigamos nuestro camino" eso si, antes de marchar:
"Hakim, ahora no tengo tiempo de saber más de esta isla, pero volveré y conseguirás lo que deseas, palabra de Naís, adiós Hakim"
Y Hakim que seguía de aquí para allá por el barco, ya nada le contestó.
Ya en marcha encima de su tabla re-emprendió la marcha dirección a la búsqueda de la Isla Esmeralda.
Y de ola en ola ambos a otra isla llegaron, ¿sería esta la isla esmeralda?
“Bien amiga mía ¿es esta la isla esmeralda? - nuevamente la tabla quedó quieta, signo inequívoco de que tampoco esta isla la era.
" Bien, es igual, veamos que es lo que hay en esta isla, estoy hambriento y nos quedan muy pocas provisiones, es hora de tomar un buen bocado, nos acercaremos"
De esta forma llegaron a la orilla de la playa.
Naís cogió su tabla y la dejó en lugar seguro, para después de reconocer la isla degustar algún manjar – si lo hubiere - volver a proseguir una nueva búsqueda.
Naís anduvo y anduvo, buscando esos frutos y frutas que necesitaba para proseguir su viaje, pues las provisiones ya eran escasas y no sabía cuando, ni donde encontraría la isla esmeralda, por lo que era necesario aprovisionarse de alimentos.
Para encontrar y reconocer las mejores frutas y semillas, Naís era todo un experto, pues su madre Xackié bien le había enseñado, por eso Naís no quedaba impresionado por colores majestuosos u olores extraordinarios, él sabía que la mejor fruta, la más sana y las saludable, era la que él reconocía.
Pero en este caso, Naís andaba un poco inquieto pues no reconocía ni diferenciaba la mejor fruta de la no menos buena, de hecho, todos los árboles eran iguales y disponían de una misma fruta, era una fruta que nunca antes había reconocido, entonces le asaltaba una duda ¿que hacer?.
Bien en este punto hay que decir que entre Xackié y Naís, había un vínculo extrasensorial y a veces, no era nada extraño que pudieran contactar a través de sus sentidos, así decidió relajarse y entrar en ese pequeño trance para contactar con su madre.
Sentado con las piernas entrecruzadas, comenzó a respirar y a sentir su respiración, poco a poco, entró en contacto con su interior, quedó concentrado mirando el árbol y la fruta que desprendía - más era abundante y eso significaba provisiones a largo plazo para la ida y la vuelta.
Naís entró en contacto a través de sus sentidos con Xackié, quien en la casa de la expresión andaba haciendo sus quehaceres, conectado él a ella y ella a él pudo visualizar y procediendo de la misma forma, que naís, Xackié, le dijo:
"Hijo, lo que hay en esa isla son melinteros, puedes comer y aprovisionarte de ellos, te darán fuerza y vitalidad, es una fruta exquisita y muy energética, hasta la vuelta hijo"
Terminaron las palabras de Xackié y dejando la posición, Naís pegó un blinco, comenzó a comer y a comer y a comer y a comer, pues tenía hambre y después de haber comido, comido y comido - pues era un glotón de frutas y semillas - se sentó y se tumbó.
“Buaa!! Deliciosa ¡¡ como me he puesto jaja!!”
Después de descansar un rato, cogió algunas provisiones necesarias y las metió en su mochila, regresó por donde había entrado y regresó a por su tabla, para proseguir el viaje.
Y navegando, navegando encontraron otra isla ¿sería esta la isla esmeralda?
Ahora lo sabremos pues Naís y su tabla ya andaban muy cerca de su orilla y acercándose, Naís dijo.
“Amiga mía, ¿es esta la isla esmeralda?”
Era la isla esmeralda, lentamente se iban acercando a su orilla, parándose en la arena.
“Gracias, amiga mía, ya sabemos donde estamos y que es lo que buscamos, regresaré con la pluma que necesitamos.”
Sin más dilación, Naís procedió con su misión y rápidamente sin mirar por donde andaba se adentró.
“Bien, veamos si hay señales de vida por aquí”
Naís rastreo la zona y pudo advertir, en esta ocasión, que los árboles eran todos diferentes y que sus hojas todas eran plumas también todas diferentes, ¿entonces? ¿Cuál sería el árbol y la pluma acertada?.
“Todo son árboles diferentes con diferentes plumas ¿cómo sabré cual es el árbol de las plumas de la orientación? - y en el momento de terminar de decirlo, recordó las palabras de su madre.
Cerrando los ojos se concentró en los impulsos de su corazón y después de sentirlos con fuerza en su interior, abrió lo ojos.
Ampliando su visión volvió a recorrer la isla tranquila la mente, pues sabía que la encontraría - mientras paseaba ya disfrutando - iba acariciando las plumas de las ramas de los árboles y así iba sintiendo las cosas y la encontró, estaba en medio de un prado completamente verde, iluminado como se le había indicado su madre.
“Que maravilla – abobado quedó durante unos segundo pues sus plumas iban cambiando de color lenta la mente, de un lado para otro, de arriba abajo, sus ojos contemplaban el arcoiris que iban formando, cuando se recuperó de esa preciosa estampa, pasó a la acción.
“Veamos esta mismo, ya está!! - dando su brinco característico - deprisa deprisa vamos a por la tabla” , rápido y veloz llegó.
“Amiga mía, regresamos a casa, ya sabes el camino ja ja”
Y así de regresó feliz y contento dirección a la casa de la expresión en donde estaría su madre esperándole para proseguir su nueva aventura.
Ya en la casa de la expresión, dando brincos de alegría por ver ya pronto a su madre y ya con la pluma de la orientación en sus manos, entro en la casa.
“Hola Madre ya he vuelto.”
“Que bien que has llegado Naís.”
Ambos se fusionaron en un largo y cálido abrazo, con su usual ímpetu le fue contando a Xackié las aventuras vividas y cansado como estaba se tumbó un rato, no sin antes Xackié decirle:
“Muy bien Nais, ya tenemos la pluma ahora descansa y después cuando despiertes tendrás preparado eso que tanto te gusta , mientras estas descansando lanzaré la pluma a ver en donde se hallan los ingredientes que faltan para la pócima.”
“Bien Madre, oooooooohh estoy muy kansadoooo!! - sin decir nada más se quedó roque en ese cómodo lugar.”
Xackié, salió de inmediato para proceder con el ritual de la pluma , dijo.
“Pluma, pluma de la orientación donde puedo conseguir los ingredientes para la pócima de la expresión - lanzándola hacia el horizonte.”
La pluma después de lanzada comenzó a girar sobre si misma a gran velocidad y de ella salieran maravillosos colores y formas majestuosas de todo tipo, alcanzó el suelo y como si de una mano se tratara comenzó a escribir sobre la tierra situada delante de Xackié, en ella escribió:
“El tallo del árbol del Ayo lo podrás encontrar en la pradera de las cien formas, coge el camino del este”.
“La
raíz de alíz la podrás encontrar en el monte de los corzos
dorados, coge el camino del oeste.”
“la esencia de kerencia, la podrás encontrar en el montaña de los mil olores coge el camino del norte”.
“El polvo de Milo lo podrás encontrar en el fondo del río de los milos, coge el camino del sur... Zumm!!” desapareciendo de inmediato.
No sin antes dejar el rastro de por donde debía de ser la siguiente aventura de Naís.
“Bien, excelente.. ahora toca hacer la comida a Naís.”
Xackié, amen de ser el hada de ese bosque, era una excelente cocinera y Naís bien sabía que debía de descansar, pues tras de ese merecido descanso, su madre le prepararía eso que tanto le agradaba ¿Que será será?
Al día siguiente, Naís se despertó.
“Aaaaaaaaaahh.. que bien he descansado.. ¿Madreee?.”
“Si, Naís… ya tienes preparado lo que tanto te gusta.”
“Ummmmmm, riquísima ensalada fresca con frutas naturales del bosque!! Delicioso jajaa.”
Si, lo que a Naís le encantaba era comerse una gran ensalada fresca de frutas naturales del bosque, Naís era todo un sano glotón.
Mientras comía Xackié le contó lo que alli le había expresado la pluma de la orientación, advirtiéndole también cuales deberían de ser sus próximas aventuras y en concreto la siguiente. A todo asintió con un “si, madre si” y seguía comiendo, eso si, siempre muy atenta la mente.
“Bien madre, ¿entonces por donde empiezo?
“ Naís para empezar debes de ir primero a recoger los tallos del árbol del ayo, necesito dos tallos de ese peculiar árbol, según dice la leyenda de la pluma, debes de coger el camino del este el rastro que ya te ha dejado, el que te llevará a la pradera de las cien formas.”
“Bien madre!! por favor dame mi mochila que ya tengo ganas de comenzar nueva la mente otra aventura para terminar con el encantamiento de la Bruja Inexpresiva, tengo muchas ganas de volver a hablar con todos y todas las criaturas del bosque.
“Así será hijo, voy a preparártela y además en esta ocasión irán contigo dos zancos que te ayudarán a cruzar de orilla en orilla, pues hacia donde te diriges es zona pantanosa y habrán momentos en los que los pantanos serán tan grandes, densos y profundos que sin los zancos jamás llegarías, además podrás subirte y así sortear los peligros que, en gran número en ellos se encuentran, para ello cuando sea el preciso momento, hazlo a la voz de alárgate zancote.”
“Estupendo, gracias madre!!”
Xackié y Nais, nueva la mente fundidos en un profundísimo abrazo, se despidieron.
“Hasta pronto Nais.”
“Adiós madre, hasta la vuelta.”
Cogiendo el camino indicado, en esta ocasión con los zancos a su espalda y su mochila repleta de víveres, Naís "el elfo" comienza una nueva aventura, la aventura de Naís en la pradera de las Cien formas.
Continuará..
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